Muchos conocemos a
Cryptopsy, conocemos las idas y venidas de Lord Worm a cada rato a causa de su
profesión de docente, conocemos las grandes obras que nos han dejado (entre
ellas resalto None So Vile y Once Was Not), también conocemos la gran cagada
que lanzaron en el 2008, denominada The Unspoken Kingdom, esa diarrea auditiva
deathcorera que nos hiso pensar que unas grandes leyendas del Death Metal se
haya dado el lujo de volverse una porquería genérica dentro de una escena donde
todas las bandas son un clon de otra; todos queríamos muerto a Matt McGachy por
recitar gritos de emo y cantar como una nenaza.
Pero, inesperadamente, se da
a conocer un pequeño adelanto donde la banda estaba grabando su próxima
entrega, pero en esta ocasión, se dejan de pendejadas y regresan a ese poderoso
y devastador Brutal Death, y no, Lord Worm no regresa, Matt continua en ese
puesto, pero en el tráiler o vemos desarrollando unos growls que dejarían con
la boca abierta a cualquiera, Flo Mounier retoma la habilidad de reventar la
batería a Blast Beats, Olivier Pinard se integra al grupo en el bajo
estremeciendo el ambiente, y Christian Donaldson vendrá acompañado de Jon
Levasseur en las guitarras, quien es uno de los integrantes originales de la
banda, dándonos un buen panorama del álbum.
Cryptopsy (su octavo disco
de estudio) comienza con Two-Pound Torch, con una intro oscura, que de un
momento a otro la bomba explota llena de Blast Beats sin control, riff rápido y
frenéticos y el bajo se oye perfecto en conjugación con el resto de los
instrumentos, sin llegar ser empalagoso ni inaudible, cabe resaltar los
arreglos neo-clásicos en las guitarras, hacen recordar al And Then You'll Beg.
Red-Skinned Scapegoat, se
convierte en la canción más progresiva del reparto, con pasajes melódicos,
cambios de ritmo muy pronunciados, pero que no llegan a afectar el disfrute de
esta, y llegando al final no topamos con un riguroso cambio del Death Metal al
Jazz, un agregado Avant-Garde genial que solo Cryptopsy puede hacer.
Es el turno de Mounier para
demostrar de lo que es capaz, Damned Draft Dodgers pone en la mesa el perfecto
trabajo de las baterías, aveces hasta te hace dudar si realmente es el quien
toca o es un programa de computadora que hace todo el esfuerzo, pero como bien
sabemos, Flo es una auténtica máquina tras los bombos.
Por último hablaré de The
Golden Square Mile, donde Matt se convierte en un auténtico vocalista de Death Metal,
regurgitando lás perversas líricas y alcanzando rangos vocales que nunca nos
hubiéramos esperado de alguien que recitó screams de mierda.
Hay otros 4 temás excelente,
pero resalto los ya comentados como los mejores temas del álbum.
Cabe destacar la producción
limpia y clara como el cristal para el disfrute total del oyente, y la portada,
da esa sensación de tener de vuelta a estos grandes del género.
Para terminar, el homónimo
de Cryptopsy es una buena opción para empezar a oir esta gran banda (aunque
mejor recomiendo sus primeros dos trabajos), o si eres que buscaba una
esperanza en esta banda que creías que estaba perdida, te recomiendo que le des
una oportunidad, te puedes llevar una grata sorpresa, pero si eres de los que cree
que Cryptopsy es nada sin Lord Worm… mejor ve a escuchar Rage Nucleáire, ya que
es el nuevo proyecto de Black Metal de tu Dios.
Nevermore, es hoy por hoy,
una de las bandas más reconocidas dentro del Progressive Metal, renaciendo de
las cenizas de Sanctuary, siendo esta obligada a convertirse en una banda de
Grunge (género que azotó la escena del Metal a principios de los noventa),
dicha banda se convertiría en una de las más vanguardistas del género.
Comenzando su con su disco
homónimo, iniciaron con un Progressive Power con cierta influencia del Grunge
(notese la ironia), para luego transformarse en una curiosa mezcla de Thrash
con Doom Metal en el Politics of Ecstasy. Con una idea bien clara de
desenvolverse en un ambiente progresivo, la evolución lógica y natural de estos
gabachos continuo con el Dreaming Neon Black, también placa de Thrash bien
marcada con un ambiente denso y pesimista, con ciertos toques de Gothic por así
decirlo.
El sonido de Nevermore
terminó por definirse con el Dead Heart, in a Dead World, álbum de Metal
Progresivo puro que no debe faltar en la colección de un amante de este amplio
sub género. Ya más adelante, 3 años después sacan el Enemies of Reality, un
trabajo que incluye mucho Groove, pero con un performance excelente, en
especial el de las guitarras; sublime. En 2005, hornean el poderoso This
Godless Endeavor, obra total que le da a Nevermore la placa como una de las
mejores bandas hay, domando géneros como el Heavy, Thrash, Groove, Doom, Death,
TODO, todo lo que haga esta gran banda le sale perfecto.
Despues de varias giras y de
2 discos en solitario (Warrel Dane – Praises to the War Machine y Jeff Loomis –
Plains of Oblivion), el cuarteto saca al público después de 5 años su última
obra, The Obsidian Conspiracy, el cual les hablaré con mucho gusto.
Alineación:
Warrel Dane (Voz)
Jeff Loomis (Guitarra)
Jim Sheppard (Bajo)
Van Williams (Bateria)
El disco arranca de una vez
con The Termination Proclamation con un complejo solo de guitarra por parte del
buen Jeff, todo un duque en los riffs modernos seguido de Warrel alzando la voz
con gracia y esmero, lo que es de verdad curioso es que la canción dura 3
minutos, muy raro viniendo de una banda progresiva como esta cuyas canciones no
bajan de 5 minutos, pero la rola tiene de todo, otro solazo con tapping excelso,
batería llevando un retumbante ritmo a velocidad media-rápida y el bajo
contrata debidamente con el ambiente.
Segunda canción, Your Poison
Throne, llega con un trote mediano con una atmosfera melódica, pero con la
belleza de Nevermore consigo, cabe recalcar la voz de Warrel, llega a ser
fuerte y imponente tanto en el inicio como en los coros pegajosos, muy buen
performance de este señor, pero llegando al momento 2:20 para ser exacto, todo
mundo guarda silencio ante Jeff, ejecutando un solo lento, pero eficaz, y aun
no sea el más técnico de la historia de la banda, llega un sentimiento único,
simplemente épico.
Moonrise (Through Mirrors of
Death), empieza con la velocidad de la primera rola, unos riffs que se sienten
graves pero atronadores con el bajo, lo que destaco más que todo es la letra y
el coro, combinan de manera perfecta logrando una canción pegajosa al derecho y
al revés.
…And the Maiden Spoke, con
una intro que me recuerda al Soundtrack de un videojuego llamada “Phantasy Star
Online: Episode III: C.A.R.D. Revolution”, llega con el mejor arreglo musical
de toda el paquete, se basa en la rapidez de la guitarra, bajo y el doble
pedal, mientras que Warrel, la tarola y los platillos van de seguimiento a
lento-media, es simplemente mágico esta facinante pieza, y el solo… mejor de
guardo mis palabras, solo diré que es incrieble…
¡AH!... si se preguntan de
que OST les hablo, pues se los dejo aquí y comparen.
Emptiness Unobstructed, es
una de las canciones más épicas y memorables de mis gabachos favoritos, una
pieza que comparte la oscuridad de las estrofas con la grandeza y fuerza del
coro, esa vocalización de Warrel es indiscutible, uno de los mejores cantantes
del Metal, con Jeff ejecutando unos riff excelentes y unos acústicos muy
hermoso mientras es acompañado por su buen amigo Jim, y Williams no se queda
atrás, llevando la canción con el ritmo adecuado.
Llegamos a un pequeño
intermedio con The Blue Marble and the New Soul, pequeña baladota que te
hipnotiza con acorde simple y unos platillos bastante peculiuares, muy
relajante hasta que estamos apunto de terminar el pasaje, la canción se levanta
con gran poder, te da animo de seguir adelante como si te levantases después de
caer… eso sonó algo ridículo, lo se…
Proseguimos con Without
Morals, está estructurado con un riffeo bien grave y pesado, lenta, pero a la
vez le agrega variedad a todo el compacto, un solo que lleva un buen tempo con
el ritmo agregándole frescura para no aburrirse, también la voz combina muy
bien el ambiente pesimista de esta canción.
The Day You Built the Wall,
una pieza que oscila entre la balada y la pesadez memorable, con algunos
acústicos muy exquisitos que impulsan a un coro grandioso con Warrel recitando
con elegancia, fuerza y poder, es único que podría decir de esto, nada, otra
canción muy buena.
Estamos con She Comes in
Colors, a inicio creerás que es otra balada, pero no, apenas un minuto depues
te invade una guitarra bastante aguda al más puro estilo de Nevermore, la voz
alcanza rangos muy variados, vuelvo a hablar nuevamente del solo, es virtuosísimo
a pesar de entrar en otra canción de trote medio, el ingenio de estos señores
en cuanto a la musicalización me sigue sorprendiendo.
Llegamos con el tema
homónimo del reparto, la más rápida sin dudarlo, feroces riff te atacan sin
piedad como lo haría una banda de Thrash, incansable doble pedal, bajo tronando
y la voz proyectando imponencia y respeto, nos encontramos raros y curiosos
pasajes que hacen a la rola bien progresiva, con un solo acompañado de arpegios
y algunos tapping que lo convierten en un buen cierre para el disco.
Pero aun no he terminado con
esto, les comentaré un poco de los bonus track de la versión japonesa.
Las primeras 2 que vienen
son covers, el primero es a la canción Temptation de The Tea Party, está muy
bien estructurada, un ambiente hecho de sintetizador se apodera de todo, pero
la guitarra responde con fuerza y vemos a un Warrel brillando en la voz.
El segundo es la hermosa
pieza de The Doors, The Crystal Ship, no es mas que un acústico tocado por el
buen Jeff, mientras que el Warrel canta de una manera espectacular las letras
de esta fabulosa rola.
Ahora, para cerrar con broche
de oro, tenemos The Purist’s Drug, comienza con un riff melódico y épico, con
Warrel con una voz limpia y grave, mientras que está avanza nos damos cuenta
que se vuelve un trabajo de doble sublime, grave y limpia, todo un deleite para
el oído, Jeff trabajando con el solo a escalar lento, pero efectivo, es una
lástima que esta canción solo haya salido para la versión japonés, ya que
canciones como está debería ser mejor valoradas como muchas otras de esta gran
banda.
Y con esto, cerramos lo que
aparentemente es el último disco en toda la carrera de Nevermore, ya que por disputas
internas, 2 de los integrantes se retiraron, Jeff Loomis continuó con su
proyecto solista, Van Williams se fue a su proyecto paralelo Pure Sweet Hell, y
Warrel Dane con Jim Sheppard renacieron de las cenizas a Sanctuary, y
actualmente están tocando en los más importante eventos de Metal como 70000
Tons of Metal o el Wacken Open Air.
Pero que gran obra nos dejo
estos señores, otro gran discazo para guardar en la gran discografía de
Nevermore. Veamos que puedo decir en conclusión ante esto:
-Voz, simplemente me
encanta, Warrel controla a la perfección su voz, de suaves y relajantes cantos
hasta formidables gritos agudos, pasando por graves que llegan hasta parecer
guturales.
-Guitarras, amo el trabajo
de Jeff tras las 7 cuerdas, esos riff de Thrash modernizados agregando toques
progresivos y unos un tanto de Doom son fascinante, todo un guitarrista de
elite.
-Baterías polirritmicas y
bajo muy presentable, la participación de este par no pase desapersibido, Jim y
Van son piezas fundamentales para Nevermore, sin ellos quien sabe lo que pasaría.
-Increible variedad, cada
canción es única a su manera, la puedes identificar a cada una ya sea por la
velocidad de esta, los patrones de la baterías, los diferentes coros que dan un
sabor distinto, los pasajes melódicos, en fin, hay muchas que puedes descubrir
sin importar las veces que escuches este disco.
-Perfecta conexión entre las
canciones, cuando se habla de variedad, siempre se tiene el miedo de que las cosas
estén hechas a lo loco y que haya un popurrí de vainas sin sentido, pero con
The Obsidian Conspiracy no es así, cada canción hace puente perfectamente entre
cada una de las canciones, hay un sentido de orden para que las se disfruten a
plenitud, no como otras bandas que se ponen la venda en los ojos y haces las
cosas a ciegas porque no saben evolucionar…
En fin, si eres un amante de
la música progresiva en general, te recomiendo muchísimo este disco, y si no
eres tan dando a este estilo de música, te invito a que le des una oportunidad,
te puede encontrar con una que otra sorpresa.