Una oportunidad de redención – 86%
Muchos conocemos a
Cryptopsy, conocemos las idas y venidas de Lord Worm a cada rato a causa de su
profesión de docente, conocemos las grandes obras que nos han dejado (entre
ellas resalto None So Vile y Once Was Not), también conocemos la gran cagada
que lanzaron en el 2008, denominada The Unspoken Kingdom, esa diarrea auditiva
deathcorera que nos hiso pensar que unas grandes leyendas del Death Metal se
haya dado el lujo de volverse una porquería genérica dentro de una escena donde
todas las bandas son un clon de otra; todos queríamos muerto a Matt McGachy por
recitar gritos de emo y cantar como una nenaza.
Pero, inesperadamente, se da
a conocer un pequeño adelanto donde la banda estaba grabando su próxima
entrega, pero en esta ocasión, se dejan de pendejadas y regresan a ese poderoso
y devastador Brutal Death, y no, Lord Worm no regresa, Matt continua en ese
puesto, pero en el tráiler o vemos desarrollando unos growls que dejarían con
la boca abierta a cualquiera, Flo Mounier retoma la habilidad de reventar la
batería a Blast Beats, Olivier Pinard se integra al grupo en el bajo
estremeciendo el ambiente, y Christian Donaldson vendrá acompañado de Jon
Levasseur en las guitarras, quien es uno de los integrantes originales de la
banda, dándonos un buen panorama del álbum.
Cryptopsy (su octavo disco
de estudio) comienza con Two-Pound Torch, con una intro oscura, que de un
momento a otro la bomba explota llena de Blast Beats sin control, riff rápido y
frenéticos y el bajo se oye perfecto en conjugación con el resto de los
instrumentos, sin llegar ser empalagoso ni inaudible, cabe resaltar los
arreglos neo-clásicos en las guitarras, hacen recordar al And Then You'll Beg.
Red-Skinned Scapegoat, se
convierte en la canción más progresiva del reparto, con pasajes melódicos,
cambios de ritmo muy pronunciados, pero que no llegan a afectar el disfrute de
esta, y llegando al final no topamos con un riguroso cambio del Death Metal al
Jazz, un agregado Avant-Garde genial que solo Cryptopsy puede hacer.
Es el turno de Mounier para
demostrar de lo que es capaz, Damned Draft Dodgers pone en la mesa el perfecto
trabajo de las baterías, aveces hasta te hace dudar si realmente es el quien
toca o es un programa de computadora que hace todo el esfuerzo, pero como bien
sabemos, Flo es una auténtica máquina tras los bombos.
Por último hablaré de The
Golden Square Mile, donde Matt se convierte en un auténtico vocalista de Death Metal,
regurgitando lás perversas líricas y alcanzando rangos vocales que nunca nos
hubiéramos esperado de alguien que recitó screams de mierda.
Hay otros 4 temás excelente,
pero resalto los ya comentados como los mejores temas del álbum.
Cabe destacar la producción
limpia y clara como el cristal para el disfrute total del oyente, y la portada,
da esa sensación de tener de vuelta a estos grandes del género.
Para terminar, el homónimo
de Cryptopsy es una buena opción para empezar a oir esta gran banda (aunque
mejor recomiendo sus primeros dos trabajos), o si eres que buscaba una
esperanza en esta banda que creías que estaba perdida, te recomiendo que le des
una oportunidad, te puedes llevar una grata sorpresa, pero si eres de los que cree
que Cryptopsy es nada sin Lord Worm… mejor ve a escuchar Rage Nucleáire, ya que
es el nuevo proyecto de Black Metal de tu Dios.

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