sábado, 22 de septiembre de 2012

Reseña: Nevermore - The Obsidian Conspiracy




The Obsidian Conspiracy is rising! ♪ - 100%



Nevermore, es hoy por hoy, una de las bandas más reconocidas dentro del Progressive Metal, renaciendo de las cenizas de Sanctuary, siendo esta obligada a convertirse en una banda de Grunge (género que azotó la escena del Metal a principios de los noventa), dicha banda se convertiría en una de las más vanguardistas del género.

Comenzando su con su disco homónimo, iniciaron con un Progressive Power con cierta influencia del Grunge (notese la ironia), para luego transformarse en una curiosa mezcla de Thrash con Doom Metal en el Politics of Ecstasy. Con una idea bien clara de desenvolverse en un ambiente progresivo, la evolución lógica y natural de estos gabachos continuo con el Dreaming Neon Black, también placa de Thrash bien marcada con un ambiente denso y pesimista, con ciertos toques de Gothic por así decirlo.

El sonido de Nevermore terminó por definirse con el Dead Heart, in a Dead World, álbum de Metal Progresivo puro que no debe faltar en la colección de un amante de este amplio sub género. Ya más adelante, 3 años después sacan el Enemies of Reality, un trabajo que incluye mucho Groove, pero con un performance excelente, en especial el de las guitarras; sublime. En 2005, hornean el poderoso This Godless Endeavor, obra total que le da a Nevermore la placa como una de las mejores bandas hay, domando géneros como el Heavy, Thrash, Groove, Doom, Death, TODO, todo lo que haga esta gran banda le sale perfecto.

Despues de varias giras y de 2 discos en solitario (Warrel Dane – Praises to the War Machine y Jeff Loomis – Plains of Oblivion), el cuarteto saca al público después de 5 años su última obra, The Obsidian Conspiracy, el cual les hablaré con mucho gusto.

Alineación:
Warrel Dane (Voz)
Jeff Loomis (Guitarra)
Jim Sheppard (Bajo)
Van Williams (Bateria)

El disco arranca de una vez con The Termination Proclamation con un complejo solo de guitarra por parte del buen Jeff, todo un duque en los riffs modernos seguido de Warrel alzando la voz con gracia y esmero, lo que es de verdad curioso es que la canción dura 3 minutos, muy raro viniendo de una banda progresiva como esta cuyas canciones no bajan de 5 minutos, pero la rola tiene de todo, otro solazo con tapping excelso, batería llevando un retumbante ritmo a velocidad media-rápida y el bajo contrata debidamente con el ambiente.

Segunda canción, Your Poison Throne, llega con un trote mediano con una atmosfera melódica, pero con la belleza de Nevermore consigo, cabe recalcar la voz de Warrel, llega a ser fuerte y imponente tanto en el inicio como en los coros pegajosos, muy buen performance de este señor, pero llegando al momento 2:20 para ser exacto, todo mundo guarda silencio ante Jeff, ejecutando un solo lento, pero eficaz, y aun no sea el más técnico de la historia de la banda, llega un sentimiento único, simplemente épico.

Moonrise (Through Mirrors of Death), empieza con la velocidad de la primera rola, unos riffs que se sienten graves pero atronadores con el bajo, lo que destaco más que todo es la letra y el coro, combinan de manera perfecta logrando una canción pegajosa al derecho y al revés.

…And the Maiden Spoke, con una intro que me recuerda al Soundtrack de un videojuego llamada “Phantasy Star Online: Episode III: C.A.R.D. Revolution”, llega con el mejor arreglo musical de toda el paquete, se basa en la rapidez de la guitarra, bajo y el doble pedal, mientras que Warrel, la tarola y los platillos van de seguimiento a lento-media, es simplemente mágico esta facinante pieza, y el solo… mejor de guardo mis palabras, solo diré que es incrieble… 

¡AH!... si se preguntan de que OST les hablo, pues se los dejo aquí y comparen.




Emptiness Unobstructed, es una de las canciones más épicas y memorables de mis gabachos favoritos, una pieza que comparte la oscuridad de las estrofas con la grandeza y fuerza del coro, esa vocalización de Warrel es indiscutible, uno de los mejores cantantes del Metal, con Jeff ejecutando unos riff excelentes y unos acústicos muy hermoso mientras es acompañado por su buen amigo Jim, y Williams no se queda atrás, llevando la canción con el ritmo adecuado.

Llegamos a un pequeño intermedio con The Blue Marble and the New Soul, pequeña baladota que te hipnotiza con acorde simple y unos platillos bastante peculiuares, muy relajante hasta que estamos apunto de terminar el pasaje, la canción se levanta con gran poder, te da animo de seguir adelante como si te levantases después de caer… eso sonó algo ridículo, lo se…

Proseguimos con Without Morals, está estructurado con un riffeo bien grave y pesado, lenta, pero a la vez le agrega variedad a todo el compacto, un solo que lleva un buen tempo con el ritmo agregándole frescura para no aburrirse, también la voz combina muy bien el ambiente pesimista de esta canción.

The Day You Built the Wall, una pieza que oscila entre la balada y la pesadez memorable, con algunos acústicos muy exquisitos que impulsan a un coro grandioso con Warrel recitando con elegancia, fuerza y poder, es único que podría decir de esto, nada, otra canción muy buena.

Estamos con She Comes in Colors, a inicio creerás que es otra balada, pero no, apenas un minuto depues te invade una guitarra bastante aguda al más puro estilo de Nevermore, la voz alcanza rangos muy variados, vuelvo a hablar nuevamente del solo, es virtuosísimo a pesar de entrar en otra canción de trote medio, el ingenio de estos señores en cuanto a la musicalización me sigue sorprendiendo.

Llegamos con el tema homónimo del reparto, la más rápida sin dudarlo, feroces riff te atacan sin piedad como lo haría una banda de Thrash, incansable doble pedal, bajo tronando y la voz proyectando imponencia y respeto, nos encontramos raros y curiosos pasajes que hacen a la rola bien progresiva, con un solo acompañado de arpegios y algunos tapping que lo convierten en un buen cierre para el disco.

Pero aun no he terminado con esto, les comentaré un poco de los bonus track de la versión japonesa. 

Las primeras 2 que vienen son covers, el primero es a la canción Temptation de The Tea Party, está muy bien estructurada, un ambiente hecho de sintetizador se apodera de todo, pero la guitarra responde con fuerza y vemos a un Warrel brillando en la voz.

El segundo es la hermosa pieza de The Doors, The Crystal Ship, no es mas que un acústico tocado por el buen Jeff, mientras que el Warrel canta de una manera espectacular las letras de esta fabulosa rola.

Ahora, para cerrar con broche de oro, tenemos The Purist’s Drug, comienza con un riff melódico y épico, con Warrel con una voz limpia y grave, mientras que está avanza nos damos cuenta que se vuelve un trabajo de doble sublime, grave y limpia, todo un deleite para el oído, Jeff trabajando con el solo a escalar lento, pero efectivo, es una lástima que esta canción solo haya salido para la versión japonés, ya que canciones como está debería ser mejor valoradas como muchas otras de esta gran banda.

Y con esto, cerramos lo que aparentemente es el último disco en toda la carrera de Nevermore, ya que por disputas internas, 2 de los integrantes se retiraron, Jeff Loomis continuó con su proyecto solista, Van Williams se fue a su proyecto paralelo Pure Sweet Hell, y Warrel Dane con Jim Sheppard renacieron de las cenizas a Sanctuary, y actualmente están tocando en los más importante eventos de Metal como 70000 Tons of Metal o el Wacken Open Air.

Pero que gran obra nos dejo estos señores, otro gran discazo para guardar en la gran discografía de Nevermore. Veamos que puedo decir en conclusión ante esto:

-Voz, simplemente me encanta, Warrel controla a la perfección su voz, de suaves y relajantes cantos hasta formidables gritos agudos, pasando por graves que llegan hasta parecer guturales.
-Guitarras, amo el trabajo de Jeff tras las 7 cuerdas, esos riff de Thrash modernizados agregando toques progresivos y unos un tanto de Doom son fascinante, todo un guitarrista de elite.
-Baterías polirritmicas y bajo muy presentable, la participación de este par no pase desapersibido, Jim y Van son piezas fundamentales para Nevermore, sin ellos quien sabe lo que pasaría.
-Increible variedad, cada canción es única a su manera, la puedes identificar a cada una ya sea por la velocidad de esta, los patrones de la baterías, los diferentes coros que dan un sabor distinto, los pasajes melódicos, en fin, hay muchas que puedes descubrir sin importar las veces que escuches este disco.
-Perfecta conexión entre las canciones, cuando se habla de variedad, siempre se tiene el miedo de que las cosas estén hechas a lo loco y que haya un popurrí de vainas sin sentido, pero con The Obsidian Conspiracy no es así, cada canción hace puente perfectamente entre cada una de las canciones, hay un sentido de orden para que las se disfruten a plenitud, no como otras bandas que se ponen la venda en los ojos y haces las cosas a ciegas porque no saben evolucionar…

En fin, si eres un amante de la música progresiva en general, te recomiendo muchísimo este disco, y si no eres tan dando a este estilo de música, te invito a que le des una oportunidad, te puede encontrar con una que otra sorpresa.

¡Grandes maestros!

lunes, 17 de septiembre de 2012

Reseña: Accept - Stalingrad




El terror teutón continua… - 93%


Damas y caballeros, ante ustedes el más reciente trabajo de esta legendaria bandota germana, Stalingrad, para quienes no la conozcan, Accept es una banda de Heavy Metal venidera de Alemania fundada en 1976. Ya 3 años después, traerían a la vida sus primeras obras, “Accept”, Breaker y I’m Rebel, marcan el inicio de estos señores, avisando que van a lo grande, y fue así, pulieron su técnica y evolucionaron adecuadamente para crear grandes clásicos, Restless and Wild, Balls to the Wall y Metal Heart, son discazos que pueden faltar en la colección de buen fan del buen Heavy tradicional. Despues del éxito radical que tuvieron estos álbumes, Accept se ganó su merecido lugar dentro de la escena del Metal a nivel mundial. Mas adelante sacan 2 discos más, Russian Roulette y Eat the Heat, la evolución continua, tienen ahora a un sonido más libre y más propio de ellos, aunque un poco opacados por el éxito de sus 3 discos anteriores.

Despues de un “pequeño” receso (2 años), regresan a las andadas con Objection Overruled, Death Row y Predator, cuales reflejan un completo desarrollo de estas bestias, siempre ofreciendo algo tan fresco sin perder la escencia que siempre los caracterizó. Pero poco después la banda separa, principalmente por la necesidad del vocalista, Udo Dirkschneider, de seguir en su proyecto solista, causando así la disolución de la banda.

Pasó mucho tiempo, no había indicio alguno de que la banda regresara a la vida (a lo mucho dieron unos conciertos por allá en el 2005), pero ninguna noticia que avisase un futuro trabajo de ellos… hasta que en el 2009, aviso su completo regreso, con nuevo vocalista y todo, Mark Tornillo (híbrido entre Bobby Ellsworth y Timo Kotipelto) ahora estará tras el micrófono para dar rienda suelta a la banda.

Muchas veces, cuando hay algún cambio dentro de la alineación de cualquier banda, siempre está presente el miedo de que la banda cambie su sonido en contra de lo que han hecho, haciendo experimentaciones estúpidas y perdiendo el rumbo han seguido por mucho tiempo, y he aquí la pregunta, ¿Mark mandó a la mierda a Accept?... ¡CLARO QUE NO!, prueba de ellos en magnífico Blood of the Nations, un disco cargado de 14 canciones con el mejor Heavy que puedas oir en esta década, tan limpio, poderoso y tenaz, tal y como siempre lo ha hecho Accept a lo largo de su carrera.

Ahora, en pleno 2012, dan a luz Stalingrad, decimotercer disco de nuestros amigos teutónes, el cual les describiré paso a paso este increíble trabajo.
Alineación: 
Mark Tornillo (Voz)
Herman Frank (Guitarra)
Wolf Hoffmann (Guitarra)
Peter Baltes (Bajo)
Stefan Schwarzmann (Bateria)

Hung, Drawn and Quartered, empieza el disco con un potente riff feroz y épico, el cual te invadirá esa energía que te hace mover la cabeza, esa energía que solo Accept puede hacerte sentir, y luego se acelera acompañada de un bombo cual atruena con fuerza acompañado con el bajo, una ejecución impecable de pies a cabeza, y eso que no hablo de la voz, es fuerte y maciza, con 50 años la ejecuta sin mucho esfuerzo y a la perfección, con increíble trabajo de doble voz en el coro, voz grave rayando en lo gutural con voz aguda, pero cuando ya vamos por el minuto 3, joder, un solo formidable que te pone los pelos de punta, 100% Heavy Metal de calidad señores.

Con el tema homónimo, es un poco más lento, pero igual de poderoso y azotador, algo que cabe destacar es el trabajo en el coro, el buen Mark es acompañado de todos para cantarlo cual grito de guerra para recordarte quienes son ellos… ¡STALINGRAD!, es lo que se oirá en los conciertos cuando desate el arsenal que posee este gran discazo.

Hellfire (Dresden), con un pequeño acústico en el principio, el cual no dura ya que inmediatamente un firme guitarreo se apodera del ambiente con un estribillo un poco oscuro, vuelve esa voz ronca y de arrogante, pero jodedora a mas no poder, otra vez ese coro tan pegajoso te que pone la piel de gallina, con un solo lento, pero bien hecho para que tus oídos orgasmeen de la emoción, para luego llegar a un entorno más melódico y a la vez facinante que solo lo pueden hacer estos grandes alemanes.

Flash to Bang Time, como su nombre lo dice, es un todo un flash donde los riffs vuelan a la velocidad de la luz, es como si cada 15 o 20 segundo escuchas un solo, y con el doble pedal encendido, es corta, pero con el suficiente potencial para encender un mosh, vuelvo a hablar de Mark y sus rápido y perfectos cambios de voz, de la grave a la aguda en un santiamente, haciéndote pensar que por un momento que hay otro vocalista jojo.

Venimos con Shadows Soldiers, con un ritmo digno de una marcha, soldados marchando al son de un bombo fuerte, aunque sea un poco repetitiva, es otro gran himno para las tocadas, esa magia que solo Accept puede hacer.

Revolution, se podría considerar una continuación de la canción anterior, ya como te iniciaste como un buen soldado, es hora de darte la motivación para que vayas a la guerra, la cual se encuentra en el coro, todos los integrantes de gritan…

“Stand up… Join the Revolution
Don't take it anymore
Stand up… Join the Revolution
Right now… Join the Revolution ♪♫”

¿Cómo decirle no a estos mijos?, claro que me les uno, armado hasta los dientes, y el solo, madre de Dios, no hay palabra alguna para describir la emoción que trasmite…

Con Against the World, cuadra perfectamente como soundtrack a la hora de la guerra, recordante a toda hora contra quien te partes la madre, aunque para ser sincero, hubiera quedado mejor siento un tanto más rápida, pero ya que, está igual de disfrutable, ese estribillo melódico me terminó encantando.

Twist of Fate, llega a ser una balada, pero una bien pesada y con la marca de Accept bien puesta, sin perder calidad y fuelle en los instrumentos, acá el bajo siente un poco más grave, la batería igual de fuerte, pero cuadra bien con la atmosfera, y con un coro simple, deja un buen sabor de boca.

The Quick and The Dead, regresa con toda velocidad para el desmadre, hablaré otra vez hablar del coro, pero no solo en la voz, sino por el riff, cada vez que suena que como un golpe en la cara, un golpe que te reanima después del descanso, y oigan, 2:40, venga, el Peter dando una pequeña demostración de lo que puede hacer en el bajo, acto seguido el dúo de Herman y Wolf ejecutando un solazo memorable, sin lugar a dudas una rolade alto calibre.

Never Forget (sacada de la edición limitada), lleva un riffeo limpio, pero efectivo, pequeña retrospectiva al pasado de estos reyes teutones, no hay mucho que decir acá, solo que… LET’S ROCK!!!

Ya estamos en la recta final, The Gallery, es toda una galería de sonidos y pasajes, de primicia otro riffeo de guitarra épico para empezar como es debido, para luego seguir con una entrada de Mark, Peter en el bajo y el bataco Stefan contrastando con gran determinación, prosiguiendo con un ritmo pegajoso y perfecto para hacer un headbang, acompañado de otro perfecto coro cantando por todos, no aburre que es lo mejor, y para finalizar un relante acústico de al menos 2 minutos, es como un decir de la banda de “ya terminó, lo hiciste bien”.

Y bien, ¿que puedo decir de esto?:
-La voz, es impecable, Mark, a su edad de 50 años, patea culos con esos abrasivos cambios de tono, los controla muy bien y no necesita hacer playback alguno en los toques en vivo.
-Guitarras, afiladas como navajas, con una producción limpia para que se logren apreciar como es debido, pero sin perder la esencia del Heavy “Old School” que siempre los caracterizó por más de 30 años, y ni que decir de los solos, son simples, pero poderosos.
-Bajo, a pesar de que las guitarras suenen fuerte, este infaltable instrumento siempre está presente en todo momento.
-Bateria, otra de las cosas que más me gustaron, rápida y con un brutal sonido en el bombo y el doble pedal, simplemente me encanta y no te dará arcadas de ser sosa y repetitiva.
-Musicalización y variedad, algo que hace brillar este trabajo son los arreglos de los instrumentos en cada una de sus canciones, es fácil diferenciarlas de entre todas las 11 que hay repartidas acá, y no importa cuantas veces lo oigas, siempre puedes encontrar con alguna sorpresa o detalle que pasaste por alto.

Es obvio que como todo disco tiene sus defectos, pero la mayoría no son tan graves, la mayoría fueron muy a mi gusto y no son algo que hagan que el disco se hunda, pero en si, es un disco de Heavy prácticamente perfecto, tanto a fans de la vieja escuela como los “new school” se deleitarán.

 
Gracias por todo señores, ¡son los putos amos!