lunes, 17 de septiembre de 2012

Reseña: Accept - Stalingrad




El terror teutón continua… - 93%


Damas y caballeros, ante ustedes el más reciente trabajo de esta legendaria bandota germana, Stalingrad, para quienes no la conozcan, Accept es una banda de Heavy Metal venidera de Alemania fundada en 1976. Ya 3 años después, traerían a la vida sus primeras obras, “Accept”, Breaker y I’m Rebel, marcan el inicio de estos señores, avisando que van a lo grande, y fue así, pulieron su técnica y evolucionaron adecuadamente para crear grandes clásicos, Restless and Wild, Balls to the Wall y Metal Heart, son discazos que pueden faltar en la colección de buen fan del buen Heavy tradicional. Despues del éxito radical que tuvieron estos álbumes, Accept se ganó su merecido lugar dentro de la escena del Metal a nivel mundial. Mas adelante sacan 2 discos más, Russian Roulette y Eat the Heat, la evolución continua, tienen ahora a un sonido más libre y más propio de ellos, aunque un poco opacados por el éxito de sus 3 discos anteriores.

Despues de un “pequeño” receso (2 años), regresan a las andadas con Objection Overruled, Death Row y Predator, cuales reflejan un completo desarrollo de estas bestias, siempre ofreciendo algo tan fresco sin perder la escencia que siempre los caracterizó. Pero poco después la banda separa, principalmente por la necesidad del vocalista, Udo Dirkschneider, de seguir en su proyecto solista, causando así la disolución de la banda.

Pasó mucho tiempo, no había indicio alguno de que la banda regresara a la vida (a lo mucho dieron unos conciertos por allá en el 2005), pero ninguna noticia que avisase un futuro trabajo de ellos… hasta que en el 2009, aviso su completo regreso, con nuevo vocalista y todo, Mark Tornillo (híbrido entre Bobby Ellsworth y Timo Kotipelto) ahora estará tras el micrófono para dar rienda suelta a la banda.

Muchas veces, cuando hay algún cambio dentro de la alineación de cualquier banda, siempre está presente el miedo de que la banda cambie su sonido en contra de lo que han hecho, haciendo experimentaciones estúpidas y perdiendo el rumbo han seguido por mucho tiempo, y he aquí la pregunta, ¿Mark mandó a la mierda a Accept?... ¡CLARO QUE NO!, prueba de ellos en magnífico Blood of the Nations, un disco cargado de 14 canciones con el mejor Heavy que puedas oir en esta década, tan limpio, poderoso y tenaz, tal y como siempre lo ha hecho Accept a lo largo de su carrera.

Ahora, en pleno 2012, dan a luz Stalingrad, decimotercer disco de nuestros amigos teutónes, el cual les describiré paso a paso este increíble trabajo.
Alineación: 
Mark Tornillo (Voz)
Herman Frank (Guitarra)
Wolf Hoffmann (Guitarra)
Peter Baltes (Bajo)
Stefan Schwarzmann (Bateria)

Hung, Drawn and Quartered, empieza el disco con un potente riff feroz y épico, el cual te invadirá esa energía que te hace mover la cabeza, esa energía que solo Accept puede hacerte sentir, y luego se acelera acompañada de un bombo cual atruena con fuerza acompañado con el bajo, una ejecución impecable de pies a cabeza, y eso que no hablo de la voz, es fuerte y maciza, con 50 años la ejecuta sin mucho esfuerzo y a la perfección, con increíble trabajo de doble voz en el coro, voz grave rayando en lo gutural con voz aguda, pero cuando ya vamos por el minuto 3, joder, un solo formidable que te pone los pelos de punta, 100% Heavy Metal de calidad señores.

Con el tema homónimo, es un poco más lento, pero igual de poderoso y azotador, algo que cabe destacar es el trabajo en el coro, el buen Mark es acompañado de todos para cantarlo cual grito de guerra para recordarte quienes son ellos… ¡STALINGRAD!, es lo que se oirá en los conciertos cuando desate el arsenal que posee este gran discazo.

Hellfire (Dresden), con un pequeño acústico en el principio, el cual no dura ya que inmediatamente un firme guitarreo se apodera del ambiente con un estribillo un poco oscuro, vuelve esa voz ronca y de arrogante, pero jodedora a mas no poder, otra vez ese coro tan pegajoso te que pone la piel de gallina, con un solo lento, pero bien hecho para que tus oídos orgasmeen de la emoción, para luego llegar a un entorno más melódico y a la vez facinante que solo lo pueden hacer estos grandes alemanes.

Flash to Bang Time, como su nombre lo dice, es un todo un flash donde los riffs vuelan a la velocidad de la luz, es como si cada 15 o 20 segundo escuchas un solo, y con el doble pedal encendido, es corta, pero con el suficiente potencial para encender un mosh, vuelvo a hablar de Mark y sus rápido y perfectos cambios de voz, de la grave a la aguda en un santiamente, haciéndote pensar que por un momento que hay otro vocalista jojo.

Venimos con Shadows Soldiers, con un ritmo digno de una marcha, soldados marchando al son de un bombo fuerte, aunque sea un poco repetitiva, es otro gran himno para las tocadas, esa magia que solo Accept puede hacer.

Revolution, se podría considerar una continuación de la canción anterior, ya como te iniciaste como un buen soldado, es hora de darte la motivación para que vayas a la guerra, la cual se encuentra en el coro, todos los integrantes de gritan…

“Stand up… Join the Revolution
Don't take it anymore
Stand up… Join the Revolution
Right now… Join the Revolution ♪♫”

¿Cómo decirle no a estos mijos?, claro que me les uno, armado hasta los dientes, y el solo, madre de Dios, no hay palabra alguna para describir la emoción que trasmite…

Con Against the World, cuadra perfectamente como soundtrack a la hora de la guerra, recordante a toda hora contra quien te partes la madre, aunque para ser sincero, hubiera quedado mejor siento un tanto más rápida, pero ya que, está igual de disfrutable, ese estribillo melódico me terminó encantando.

Twist of Fate, llega a ser una balada, pero una bien pesada y con la marca de Accept bien puesta, sin perder calidad y fuelle en los instrumentos, acá el bajo siente un poco más grave, la batería igual de fuerte, pero cuadra bien con la atmosfera, y con un coro simple, deja un buen sabor de boca.

The Quick and The Dead, regresa con toda velocidad para el desmadre, hablaré otra vez hablar del coro, pero no solo en la voz, sino por el riff, cada vez que suena que como un golpe en la cara, un golpe que te reanima después del descanso, y oigan, 2:40, venga, el Peter dando una pequeña demostración de lo que puede hacer en el bajo, acto seguido el dúo de Herman y Wolf ejecutando un solazo memorable, sin lugar a dudas una rolade alto calibre.

Never Forget (sacada de la edición limitada), lleva un riffeo limpio, pero efectivo, pequeña retrospectiva al pasado de estos reyes teutones, no hay mucho que decir acá, solo que… LET’S ROCK!!!

Ya estamos en la recta final, The Gallery, es toda una galería de sonidos y pasajes, de primicia otro riffeo de guitarra épico para empezar como es debido, para luego seguir con una entrada de Mark, Peter en el bajo y el bataco Stefan contrastando con gran determinación, prosiguiendo con un ritmo pegajoso y perfecto para hacer un headbang, acompañado de otro perfecto coro cantando por todos, no aburre que es lo mejor, y para finalizar un relante acústico de al menos 2 minutos, es como un decir de la banda de “ya terminó, lo hiciste bien”.

Y bien, ¿que puedo decir de esto?:
-La voz, es impecable, Mark, a su edad de 50 años, patea culos con esos abrasivos cambios de tono, los controla muy bien y no necesita hacer playback alguno en los toques en vivo.
-Guitarras, afiladas como navajas, con una producción limpia para que se logren apreciar como es debido, pero sin perder la esencia del Heavy “Old School” que siempre los caracterizó por más de 30 años, y ni que decir de los solos, son simples, pero poderosos.
-Bajo, a pesar de que las guitarras suenen fuerte, este infaltable instrumento siempre está presente en todo momento.
-Bateria, otra de las cosas que más me gustaron, rápida y con un brutal sonido en el bombo y el doble pedal, simplemente me encanta y no te dará arcadas de ser sosa y repetitiva.
-Musicalización y variedad, algo que hace brillar este trabajo son los arreglos de los instrumentos en cada una de sus canciones, es fácil diferenciarlas de entre todas las 11 que hay repartidas acá, y no importa cuantas veces lo oigas, siempre puedes encontrar con alguna sorpresa o detalle que pasaste por alto.

Es obvio que como todo disco tiene sus defectos, pero la mayoría no son tan graves, la mayoría fueron muy a mi gusto y no son algo que hagan que el disco se hunda, pero en si, es un disco de Heavy prácticamente perfecto, tanto a fans de la vieja escuela como los “new school” se deleitarán.

 
Gracias por todo señores, ¡son los putos amos!

1 comentario:

  1. Este disco de verdad me pareció bastante bueno. Buen heavy clásico con una producción excelente, siempre había oído hablar maravillas de esta banda, pero apenas empece a descubrirlos con este disco y me encantó. Divagaré más en su discografía.

    Buena reseña, hank. Salud :)

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