jueves, 6 de septiembre de 2012

Reseña: Sonata Arctica - Stones Grow Her Name




One Direction tocando Power– 15%


Actualmente, dentro de la escena de la música progresivo podemos encontrarnos con un sinfín de bandas con estilos muy variados, que van desde proyectos solistas (Jeff Loomis, Christian Munzer), pasando por nuevas propuestas de Metal moderno de bandas jóvenes (Animals as Leaders, The Mars Volta), y llegando hasta los extraños híbridos de Deathcore con progresivo (Born of Osiris, The Contortionist), en fin, hay una alta gama de diversos estilos que están para satisfacer los gustos de aquellas personas que les gusta deleitarse con música extraña, pero a la vez compleja.

Podria mencionar demás caminos que ha tomado susodicho género, pero me quiero centrar más que todo a los que viene siendo el Power Progresivo. Dark Empire, combina el estilo anteriormente dicho con el Thrash para los fanáticos de la vieja escuela, Persuader, viene con tintes futurista para quienes les guste las nuevas ideas dentro del Metal, Primal Fear, aunque recientemente dejaron a un lado el Progreso, continuaron con un estilo más conservador, pero sentero e impecable (Unbreakeble), Galneryus, vienen a tomar el espíritu y el virtuosismo del Neo-Clásico, Nevermore, sé que es una lástima su disolución, no solo lograron usar el Power con el Progresivo de manera armoniosa, sino que lo hicieron que muchos otros géneros, tanto metaleros como no metaleros (Thrash, Doom, Heavy, Grunge). 

Pero, hoy me quiero centrar en una banda que esta incursionando dentro de este terreno que, desafortunadamente, le está yendo muy mal sin darse cuenta.

Hablo de Sonata Árctica. Para quienes se pregunten “¿Desde cuando esos fineses tocan progresivo?”, bueno, les haré una pequeña y breve introducción a este hecho.

Durante el 2007, la banda estaba fabricando su próxima entrega, pero esta vez querían hacer algo distinto, algo diferente a lo que hicieron en sus 4 discos anteriores, algo que se alejara de los pasos de sus maestros, Stratovarius, ya que tenían un buen tiempo siendo la sombra de estos, querían hacer un sonido más propio, un sonido que dijera “Este es nuestri estilo, estos somos nosotros, estos somos Sonata Arctica”, y de ahí nacio Unia, una joya del Metal Progresivo, muy infravalorada por los fans de la vieja Sonata, pero que a final de cuentas llegó a darle a la banda una verdadera identidad.

Con esto los Arcticos tenían un lugar asegurado dentro de la escena del Power Metal Progresivo, pero algo sucedió, su guitarrista Jani dejó la banda para crear su proyecto propio (Cain’s Offering), buscando a un remplazo, se toparon con Elias, un guitarrista que no llega a ser ni la sombra de su predecesor, el cual no puede ni tocar bien los temas viejos de la banda en vivo.

Aunque no solo esto hacia presencia de malos augurios, en el 2009, la banda lanza su sexto disco, The Days of Gray, el cual marca el inicio de la caída de estos muchachos, muchas de las canciones se sentían débiles, cansinas y que prácticamente pasaban como baladas poco interesantes. Un disco con buenas intenciones, pero terminó muy mal desarrollado, y digamos que Tony Kakko (compositor principal y líder del grupejo) le afectó la salida de su amigo Jani, prácticamente se sentía como el disco se desentonaba sin el.

Ahora, 3 años después de este pequeño desastre, el grupo saca a la luz su nueva entrega titulada “Stones Grow Her Name”, en la portada me esperaba algo relativamente elegante, mejor cuidado y ejecutado, me dije “Por fin se levantarán de sus cenizas”, tenia en mente que Elias lograba a realizar un mejor comando con sus seis cuerdas, y que Tony tendría una mejor conciencia con sus ideas de mantener un firme progreso para la banda.

Alineación:
Tony Kakko (Voz)
Tommy Portimo (Batería)
Elias Viljanen (Guitarra)

Empezamos con la primera canción, Only the Broken Heart (Make You Beautiful), se podria considerar una buena intro, aunque algo simple, está bien ejecutada, da unos aires bien Hard Rockeros, con esto ya tenemos por seguro que se viene algo bueno… ¿o no?...

Iniciando la segunda rola, Shitload of Money (extraño nombre para una canción viniendo de ellos) nos topamos con una batería con un estilo a lo techno, seria bueno para el comienzo, pero háganme el favor, es un ritmo simplista que se repite durante toda la canción, como si fuera un intento de imitar a Rammstein, de paso las guitarras y el teclado siguen siendo ejecutadas sin mayor esfuerzo, eso si, Tony canta bien, pero eso no salva a esta canción de estrellarse.

Losing My Insanity (canción que le regaló a Ari Koivunen para su proyecto solista), toman el dominio de esta para ser la tercera canción del tracklist, y sinceramente esta se me hace demasiado cursi, tanto en la letra como en la musicalización, a parte, me contaron por ahí que esto, supuestamente, es el Sonata Arctica del inicio… emmm… lo siento, pero que yo recuerde la banda en sus comienzos era rápida, armoniosa y virtuosa, y esta canción no cubre ninguno de estos 3 puntos, lo siento, pero su máquina del tiempo no funcionó.

Somewhere Close to You, está compuesta principalmente por un riff pesado, y no lo niego, es pesado, también la batería y bajo truenan con fuerza, seria bueno, pero hay un problema, no hay rastro de los Sonatenses, es como si otra banda compusiera y grabara esta canción para luego empaquetarla en el disco y hacerla pasar por ellos, como si Meshuggah o los Decapitated de la última vez (Carnival is Forever) tomaran su lugar, no les miento, se escucha bien “progresiva”, pero no se siente Sonata como tal, más adelante nos invade un extraño solo de Saxofón que no cuadra para nada con el ambiente. Digamos que esta canción está a medias, pero vamos con la siguiente.

Con la rola I Have a Right, tuve una de las peores jaquecas que he tenido al momento de escuchar alguna canción, es como un Shitload of Money, pero en lugar de que la batería lleve el ritmo, la lleva el teclado, y les juro que este instrumento llegó a torturarme mis oídos, el estribillo de este no llega a ser bueno ni aburrido, es molesto e insoportable a más no poder, apenas existe un riff durante toda la rola, y los demás instrumentos no hacen mucho que digamos, pero la voz del Kakko esta vez está… no se, tiene miedo de cantar, se limita mucho, y hablando en este punto, la letra de la canción es simplemente ridícula, es como una canción de niños, la verdad Sonata Arctica me está empezando a dar pena, pero una enorme pena en ver a una banda que supuestamente es importante dentro del Metal escribiendo este tipo de ñoñadas. En resumen de esto, la canción es repetitiva, monótona, aburrida, insoportable y no va a ninguna parte, solo sigue con lo mismo.

Ok… hasta ahora no hay nada interesante, solo pura mediocridad y una falta de creatividad desbordante, a llegar a tal punto de querer plagiarle descaradamente los arreglos y riff a otras bandas, no he visto un verdadero indicio de querer experimentar y progresar. Bien, ¿que sigue?...

¡Ajá! Alone in Heaven, básicamente es una balada pesada, nada especial, y recién me percato de que no hay ni un solo de guitarra, no solo en esta, sino en todo el trayecto del álbum, digo, me dejé de prejuicios contra Elias, ya que anteriormente recién comenzaba en la banda, y le perdoné todo lo que hizo en The Days of Gray, pero ahora hay muy poca presencia de el, apenas si hay un solo, es simplón y sin emoción, ya me estoy desesperando carajo.

Estamos en The Day, es como si le cambiásemos el nombre a la canción anterior y listo, nuevo “hit”, la única cosa que cambia es que el teclado hace más presencia, pero nada más.
Bien, pasamos al siguiente tramo.

Cinderblox, comienza con una intro de banjo muy curiosa, para luego adentrarnos a lo que sería un viaje bastante animado, todo en esta canción cumple con mis expectativas, un estilo de Country mezclado con Power/Progresivo que me lo paso fino, Tony cantando de poca madre, la batería tiene buen ritmo, al teclado se le hace un adecuado uso, no llega a ser empalagoso ni nada terrible, y Elias me impresionó, el solo está muy bien hecho, puede que no sea muy virtuoso, pero de verdad se lució, este experimento les salió perfecto.
Don’t Be Mean, ¿otra balada más?...

Ahora estamos en frente de lo que debería ser el plato fuerte de todo el disco, y fíjense que esperé 9 canciones y no hubo casi nada especial, mucho ruido y pocas nueces. Bien, este pilar que debería mantener al álbum se denomina la continuación del Wildfire (canción que se encuentra en el Reckoning Night), veamos si de verdad es una digna continuación.

Proseguimos, la segunda parte de Wildfire, One With the Mountain, tiene una intro demasiado larga si me lo preguntan, vamos al 1:30 que es donde empieza todo, se escucha un golpeteo a la tarola, se detiene y si sigue, se detiene y sigue, este ritmo definirá a la canción por un buen rato pero con la guitarra al mando, se olle bien, pero, no veo que la canción vaya a alguna parte, derrepente la canción baja la velocidad y se levanta de golpe, y lamentablemente vuelven a caer en tomar los riffs de otras bandas, esta vez el desafortunado es Machine Head, pero en lugar de ser fuerte, es muy suavizado, tal y como pasa con todo nuestro trayecto con esta piedra, ya después está un solo que prácticamente pasa desapercibido, osea, ¿esto es la continuación de esa gran canción que me escuché antes?, no me hagan reir.

Con la decepción que me llevé anteriormente dudo mucho que el cierre de la trilogía me haga siquiera sentir algo, pero bueno. Wildfire Town, Population: 0, tiene un comienzo parecido a la segunda parte, pero con todos los instrumentos a la vez, luego se impulsa acogiendo una buena velocidad, la batería bien ejecutada, la voz no está nada mal, el teclado creando una buena atmosfera, el bajo es audible, si, audible porque en todo lo demás apenitas se aprecia, pero… ¿que decir de los riffs? Son rápidos, no lo niego, pero son insípidos, con un virtuosismo inexsistente y deplorable, lo siento, pero lo que posiblemente hubiese sido una trilogía perfecta, tuvo una secuela mierdera y un desenlace decepcionante…

Bien, ¿que podemos concluir ante esto?:

-Mediocridad, supuestamente esto es Power/Progressive, pero no, es puro Pop con guitarras, una blasfemia contra este gran género que llegó a ser de mis favoritos.
-Malos arreglos musicales, guitarra simplona y aburrida, batería sin ganas y propablemente hechas con algún programa para que suene a lo Disco y querer ser “creativos”, el bajo… ¿dónde?, si apenas existe, teclado molesto y opacante, y la voz está bastante aceptable, pero un solo elemento no puede sostener todo lo mal estructurado que fue esto.
-Rellenos, baladas sosas y ridículas composiciones predominan dentro de esta entrega, otra prueba que la progresión aquí es inexistente.
-Plagios, se que no son muchos, pero varios de los riffs son tomados descaradamente de otras bandas, solo que más suavizados para aparentar ser propios de la banda, ¡QUE VERGÜENZA!.
-Producción, no es mala, es muy limpia, pero es muy difícil apreciar la esencia de Sonata Arctica dentro de ese denso ambiente de riifs aburridos y teclados empalagosos…
-Vocalización, si bien Kakko tiene una voz bastante melódica, le falta mucha, pero muuuucha fuerza, y en lugar de querer alcanzar una voz aguda, improvisa con chillar o no se que, pero suena del culo, hasta Corey Taylor tiene una mayor fuerza vocal que esta nena.

Lo siento, pero esta cosa no tiene valor alguno como un trabajo digno de una bandas de Power, ni mucho menos de Progressive, ni siquiera de Rock, es pura basura popera, lista para que los fanboys de esta banda se lo traguen con cucharita, en serio, si SA sacara un pedazo de mierda con su nombrecito gay, inmediatamente ellos se lo comprarían.

Ya todos los integrantes deberían admitir que son Pop/Reggaeton con guitarras e irse a la mierda, ya que le quitan espacio a muchas bandas que van de ofrecen nuevas ideas y propuestas para el futuro del Metal hasta las bandas que mantienen el espíritu del Power de la vieja escuela.


Stones Grow Her Name no es más que la mediocridad de esta banda en decadencia.

2 comentarios:

  1. Yo creo que le diste una mayor calificación de lo que se merecían... yo le daría un 0.000000000000000001.

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  2. Y pensaba que era la única que no le gustaba este disco...

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